La Fundación

La Fundación Proyecto Vivir es una entidad sin fines de lucro que lucha por el desarrollo, emancipación y empoderamiento de la mujer, desde los principios de equidad de género y justicia social.  Construimos experiencias transformadoras a través del apoyo a aquellas mujeres que se encuentran en una situación de mayor vulnerabilidad, y que por el agravante de género ven cómo se les imposibilita el efectivo ejercicio de sus derechos.

En estos procesos de cambio, que tienen como fin último la inserción social y laboral real de la mujer, ofrecemos un apoyo integral, humano y personalizado.

Las beneficiarias

  • En situación de privación material severa
  • En exclusión social, según indicador AROPE
  • Con hijos a su cargo o embarazadas
  • Víctimas de violencia de género, en gran número
  • Inmigrantes por necesidad
  • Con carencias emocionales y afectivas

Trayectoria

Proyecto Vivir, se creó en el año 1994 como programa dentro de la acción social de Cáritas.

Se constató que un grupo de siete familias que asistían a la Parroquia, en busca de vales de comida y pagos de alquiler, luz y agua, entre otras cosas, estaban “cronificando” su situación. Pedían y recibían y no hacían ningún esfuerzo por superarse.

En el año 2003, Proyecto Vivir se convierte en FUNDACIÓN, con personalidad jurídica propia.

Dejando atrás todo enfoque asistencial a partir de ese momento se trabaja poniendo el énfasis en los procesos personales de cambio a largo plazo, exigiendo un alto compromiso de las beneficiarias.

Misión, Visión y Valores

Misión

Trabajar por la promoción y formación de mujeres en situación de exclusión, así como con sus hijos menores hacia una inserción social real.

Trato humano
  • Ser una entidad de referencia para la mujer.
  • Ofrecer un servicio de calidad y potenciar la acción comunitaria.
  • Fomentar la inclusión laboral estas mujeres.
  • Compromiso con las menores en riesgo de exclusión.
Gestión
  • Respeto y cooperación con otras entidades del sector.
  • Trato humano y respetuoso con las usuarias, sus familias, voluntarios y trabajadores.
  • Rigurosidad en la gestión económica, legal y fiscal.
  • Promotora de Derechos Humanos